martes

no llama la segunda

tenia un sueño recurrente, o esporádico. me subía a la cama, y a partir de ahí, no paraba de gritar. era quizá la búsqueda mas precisa de la imagen mas perfecta, si es que acaso existiera. por momentos escribía largos tratados acerca de cómo conseguirla. hojas, una tras. me divertía, por lo inexacto de la posición. hoy es un día de calor como aquel día. no era una marca record, pero rondaba (quien?, el día ronda?) los 30º. casi desnudo, seguía en la calle. con una cámara, la primera (-para que aprendas desde niño a lo que es la fotografía- dijome).

demostraba no importarme el medio, solo una instantánea. esperé, llegaste, me saludaste, me trataste inexplicablemente, me miraste raro. no se conocen las decisiones solares, asique tus ojos estuvieron demás. Era el instante y tu cara sonreía, podías hacerme mirar y detener el curso.

la imagen pasó.
estaba.

y luego, sentí la puñalada más certera en mi pulmón.

sonreí.

domingo

Brilla el sol

Y era Salta. Y he de nacer, hace ya/en el diecisiete.
Uno parecía gritar, otro ardía en su voz de autoridad.
Los demás, él, otros, el piano y en cabarets etílicos.
He de crecer, ya en Salta/ y en el diecisiete.
Las leyes y el maiz, parecían ver; o el tiempo.
Y cruzas el indio, con las voces. La voz.
Todo se mueve, suele haber colores, suele irse
el blanco, el negro. Y se detiene. Nunca.
El oriental habla, con la voz, de la armonía.
Y el fin de las penas (que no coincide), la libertad.


He de cantar. Hace ya...

miércoles

Es

Gris, se acerca.
Diablos, ¿por qué?

Tu nombre es.

No completo.


Gris, se envenena.
Hay luz, volvés luz.
Es humo, es
por poco, borroso.

Y espero.
No fue lo frío,
que debía, que hubo.

Y espero gris.
Grecia no es ciudad.
Diablos, pudo serlo.
Puedo.
Es tarde.